La filtración de flujo tangencial (Tangential Flow Filtration, TFF) es un tipo de proceso de filtración en el que el fluido circula a lo largo de la superficie de la membrana de filtración. Esto contrasta con la “filtración frontal” o “filtración normal”, en la que el líquido fluye sobre la membrana y la atraviesa directamente.
La principal ventaja de la filtración de flujo tangencial es que puede minimizar la obstrucción de la membrana (comúnmente llamada “ensuciamiento de la membrana”) incluso durante largos períodos de funcionamiento continuo. Como el líquido circula a lo largo de la superficie de la membrana, es menos propensa a obstruirse y se logra una filtración altamente eficiente.
La filtración de flujo tangencial se utiliza ampliamente en muchas industrias, como la biotecnología, la fabricación de alimentos y bebidas y la producción farmacéutica. Resulta especialmente útil para concentrar, purificar y separar materiales biológicos compuestos por proteínas, ácidos nucleicos, bacterias, virus y otros microorganismos.
Para aislar y purificar exosomas a partir de muestras celulares o líquidos corporales (como la sangre y la orina) se requiere un método altamente selectivo. Una de las técnicas que se emplean con este fin es la filtración de flujo tangencial (Tangential Flow Filtration, TFF).
La TFF realiza la separación en función del tamaño y la forma de pequeñas vesículas como los exosomas. Esto permite separar y concentrar de forma selectiva los exosomas, apartándolos de otros componentes no deseados (por ejemplo, proteínas y lípidos).
En comparación con otros métodos para purificar exosomas, la TFF tiene la ventaja de ser fácil de escalar y de poder procesar cantidades relativamente grandes de exosomas en poco tiempo. Estas características la hacen especialmente adecuada para la aplicación clínica de los exosomas y para proyectos de investigación a gran escala.
