La autofagia desempeña un papel solo superado por el del sistema ubiquitina-proteasoma en los procesos de degradación de la célula. La autofagia es el proceso mediante el cual los materiales innecesarios o dañinos —como los patógenos, los orgánulos dañados y las proteínas agregadas— se transportan desde el interior de la célula hasta el lisosoma, donde se degradan. Este proceso universal mantiene el equilibrio intracelular y preserva la función del sistema inmunitario. La investigación básica realizada hasta la fecha ha sugerido la importancia de la autofagia, dado que está asociada con diversas enfermedades, entre ellas el cáncer, los trastornos inmunitarios y las enfermedades neurodegenerativas. Curiosamente, ha quedado claro que una parte del sistema de autofagia participa en otros procesos que no implican esta degradación típica, los cuales se denominan “noncanonical autophagy”. En el contexto de las enfermedades neurodegenerativas, durante mucho tiempo las neuronas fueron el foco principal, pero ahora la microglía (las células inmunitarias del cerebro) está atrayendo la atención. Dado que la microglía desempeña un papel importante en la salud del cerebro, comprender el papel de la autofagia en estas células es fundamental. Este artículo tiene como objetivo ofrecer una visión general de los hallazgos básicos y los descubrimientos más recientes sobre los papeles de la canonical autophagy y la noncanonical autophagy en la microglía.
